Iced matcha latte: la receta fría que sí sale bien (y qué matcha usar)
Hay una escena que se repite cada verano en mi cocina. Alguien de visita ve el bote verde, pregunta, le preparo un iced matcha latte y a los dos sorbos suelta la frase: "oye, pues esto está mucho mejor que el que me tomé en no sé dónde". No es mérito mío. Es que el iced matcha latte es una de las bebidas más fáciles de hacer bien en casa y, misteriosamente, una de las más fáciles de encontrar mal hecha fuera.
El motivo casi siempre es el mismo y lo veremos en un minuto. Antes, la receta.
La receta base (5 minutos, sin aparatos raros)
Para un vaso grande necesitas:
- 2 g de matcha ceremonial (una cucharadita rasa)
- 60 ml de agua templada, a unos 70-80 °C
- 200 ml de leche fría o bebida vegetal fría (avena y coco son las estrellas del formato frío)
- Hielo, el que admita el vaso
- Opcional: sirope, miel o el endulzante que uses
Paso a paso:
- Tamiza el matcha en un bol o vaso ancho. En frío este paso importa todavía más que en caliente: los grumos que en un latte caliente se acaban deshaciendo, en uno frío se quedan a vivir.
- Añade los 60 ml de agua templada y bate con el chasen en forma de W unos 20-30 segundos, hasta espuma fina. ¿No tienes chasen? Un espumador eléctrico de leche vale. También puedes meter matcha y agua en un bote con tapa y agitarlo como si te fuera la vida: menos ceremonial, igual de efectivo.
- Llena el vaso de hielo hasta arriba. Sin miedo: el hielo es parte de la receta, no un relleno.
- Vierte la leche fría sobre el hielo.
- Corona con el matcha batido. Verás cómo el verde cae en cascada sobre el blanco. Sí, es el momento de la foto. No, no te juzgamos.
- Remueve, prueba y endulza solo si lo pide. Spoiler: con un buen ceremonial, muchas veces no lo pide.
Truco de la casa: si quieres que el frío no agüe el sabor, congela parte de la leche en cubitos y úsalos como hielo. Cuando se derriten, suman en lugar de restar.
Por qué tu iced matcha sale amargo (y no es culpa tuya)
Aquí está el motivo del que hablábamos. Cuando una bebida va fría y con hielo, el frío anestesia un poco las papilas y suaviza los sabores. Muchos sitios lo compensan con dos atajos: más azúcar o un matcha de grado bajo, que es más barato y más amargo. El resultado es ese vaso verde que sabe a hierba mojada con azúcar.
En casa el problema suele ser otro: el agua. Si disuelves el matcha con agua recién hervida, lo quemas, y el amargor que notas después no se va ni con hielo ni con sirope. Agua a 70-80 °C, siempre. Sin termómetro: hierve y espera dos o tres minutos.
Y el tercer sospechoso habitual: usar matcha culinario para beber solo. El culinario es fantástico para lo suyo (repostería, batidos, recetas donde compite con otros sabores), pero en un vaso donde el matcha es el protagonista se le ven las costuras.
Qué matcha comprar para iced matcha latte
Para bebida fría, donde el sabor llega ligeramente amortiguado, quieres un matcha con carácter y sin asperezas: un ceremonial de primera cosecha. Las hojas jóvenes de la primera recolección dan ese dulzor natural y el umami que hace que el vaso funcione sin cucharadas de azúcar.
El nuestro es un Té Matcha Ceremonial Ecológico de 100 g, primera cosecha y primer grado, molido a piedra, de Jingshan (China), la cuna histórica del té molido. Cuesta 20,99 euros y da para unos 50 vasos: sale a 0,42 euros de matcha por iced latte. El vaso completo, con bebida vegetal incluida, ronda los 70-80 céntimos. Compara con lo que pagaste por el último que te tomaste fuera y saca tus conclusiones.
Tres variantes para no aburrirte en todo el verano
Iced matcha con coco: sustituye la leche por bebida de coco y añade unas gotas de sirope de vainilla. Combinación playera total.
Iced matcha con naranja: parece raro, funciona. Un dedo de zumo de naranja natural en el fondo, hielo, leche y el matcha encima. El cítrico levanta el vegetal del matcha de una forma sorprendente.
Dirty iced matcha: para los que no eligen entre café y matcha: prepara el vaso normal y añade un shot de espresso frío por encima. Tres capas, dos cafeínas, cero arrepentimiento.
Preguntas frecuentes
¿Puedo preparar el matcha directamente con agua fría? Puedes, pero se disuelve peor y el sabor queda más plano. Lo ideal es batirlo con un poco de agua templada (70-80 °C) y enfriarlo después con el hielo y la leche fría.
¿Qué bebida vegetal va mejor con el iced matcha latte? La de avena por cremosidad y la de coco por sabor veraniego. La de soja también funciona muy bien; la de almendra da un resultado más ligero.
¿Cuánto matcha lleva un iced matcha latte? Unos 2 gramos por vaso, igual que la versión caliente. Si te gusta más intenso, sube a 3 gramos antes que añadir más azúcar.
¿Sirve el matcha culinario para hacerlo? Sirve, pero notarás más amargor porque en esta bebida el matcha va casi solo. Para beber, ceremonial; el culinario guárdalo para repostería y batidos.
¿Cuánto aguanta preparado en la nevera? Mejor recién hecho: el matcha se decanta y pierde viveza en pocas horas. Si lo preparas con antelación, guarda el matcha batido aparte y móntalo al momento.